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CICLOSPORINA DEPRONAL 50 MG cápsulas blandas, 30 capsulas








Ficha del medicamento:

Información Basica del medicamento

Principio activo: CICLOSPORINA
Codigo Nacional: 658502
Codigo Registro: 68482
Nombre de presentacion: CICLOSPORINA DEPRONAL 50 MG cápsulas blandas, 30 capsulas
Laboratorio: VEGAL FARMACEUTICA, S.L.
Fecha de autorizacion: 2007-02-14
Estado: Autorizado
Fecha de estado: 2007-02-14

Prospecto

Toda la información del medicamento

CICLOSPORINA DEPRONAL 25 mg, 50 mg, 100 mg cápsulas blandas EFG

1. NOMBRE DEL MEDICAMENTO

CICLOSPORINA DEPRONAL 25 mg cápsulas blandas EFG CICLOSPORINA DEPRONAL 50 mg cápsulas blandas EFG CICLOSPORINA DEPRONAL 100 mg cápsulas blandas EFG CICLOSPORINA DEPRONAL 100 mg/mL solución oral EFG

2. COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA

- CICLOSPORINA DEPRONAL 25 mg cápsulas blandas EFG 1 cápsula = Ciclosporina (D.O.E.) 25 mg

- CICLOSPORINA DEPRONAL 50 mg cápsulas blandas EFG 1 cápsula = Ciclosporina (D.O.E.) 50 mg

- CICLOSPORINA DEPRONAL 100 mg cápsulas blandas EFG 1 cápsula = Ciclosporina (D.O.E.) 100 mg

- CICLOSPORINA DEPRONAL 100 mg solución oral EFG 1 mL = Ciclosporina (D.O.E.) 100 mg

Excipientes: ver 6.1.

3. FORMA FARMACÉUTICA

- CICLOSPORINA DEPRONAL 25 mg, 50 mg, 100 mg cápsulas blandas EFG: Cápsulas blandas. - CICLOSPORINA DEPRONAL 100 mg solución oral EFG: Solución oral.

4. DATOS CLÍNICOS

4.1. Indicaciones terapéuticas

Trasplantes. Trasplantes de órganos: para prevenir el rechazo del injerto en los trasplantes alogénicos de riñón, hígado, corazón, corazón-pulmón, pulmón y páncreas. Tratamiento del rechazo de trasplantes en pacientes que previamente han recibido otros agentes inmunosupresores.

Trasplante de médula ósea: para prevenir el rechazo del injerto en el trasplante de médula ósea. Profilaxis y tratamiento de la enfermedad del injerto contra el huésped (EICH).

Enfermedades autoinmunes. Uveítis endógena: uveítis intermedia o posterior no infecciosa, refractaria, activa con riesgo de pérdida de visión. Uveítis de la enfermedad de Behet.

Psoriasis: Está indicado en pacientes con psoriasis severa en placas, en quienes la terapia convencional, tópica y sistémica, resulta ineficaz o inadecuada. El médico deberá valorar la relación beneficio/riesgo al instaurar el tratamiento con Ciclosporina Depronal. No se ha demostrado su eficacia y seguridad en niños.

Síndrome nefrótico: Ciclosporina Depronal está indicada en el síndrome nefrótico secundario a nefropatía de cambios mínimos, glomerulosclerosis focal y segmentaria o glomerulonefritis membranosa, en pacientes dependientes de esteroides o resistentes a los mismos.

Artritis reumatoide: Ciclosporina Depronal está indicado para el tratamiento de la artritis reumatoide activa severa. No se ha demostrado su eficacia y seguridad en niños.

Dermatitis atópica: Ciclosporina Depronal está indicada para el tratamiento de la dermatitis atópica severa cuando se requiera una terapia sistémica.

4.2. Posología y forma de administración

Trasplantes. Los límites de dosificación que a continuación se indican para Ciclosporina Depronal servirán únicamente a título de recomendación, ya que para conseguir la dosificación más adecuada de este fármaco es preciso monitorizar rutinariamente los niveles de ciclosporina en sangre. Esto puede realizarse mediante RIA basado en anticuerpos monoclonales. Los resultados obtenidos determinarán la dosificación requerida en cada paciente para conseguir las concentraciones deseadas (ver Advertencias y precauciones especiales de empleo en lo relacionado con la monitorización).

Trasplante de órganos: inicialmente, se administrará una dosis de 10-15 mg/kg/día administrada en dos dosis, durante las 12 horas antes del trasplante. Esta dosis se mantiene durante 1-2 semanas después de la operación y, posteriormente, se reduce de forma gradual, en función de los niveles sanguíneos, hasta llegar a una dosis de mantenimiento de 2-6 mg/kg/día administrada en dos dosis. Cuando Ciclosporina Depronal se administra junto a otros inmunosupresores (con corticosteroides o como parte de una terapia triple a cuádruple) pueden usarse dosis más bajas (3 a 6 mg/kg/día por vía oral inicialmente administrados en dos dosis).

Trasplante de médula ósea: en esta indicación, la vía oral se usará preferentemente en la terapia de mantenimiento a una dosis recomendada de 12,5 mg/kg/día en dos dosis. Se precisarán dosis mayores en caso de trastornos gastrointestinales que puedan disminuir la absorción. Si la administración oral se usa para iniciar el tratamiento, la dosis recomendada es 12,5-15 mg/kg/día, administrado en dos dosis empezando el día antes del trasplante.

La terapia de mantenimiento se continuará durante al menos 3-6 meses (preferiblemente 6 meses), antes de disminuir gradualmente la dosis hasta cero al año después del trasplante.

En algunos pacientes aparece la EICH tras la interrupción del tratamiento con Ciclosporina Depronal, que suele responder favorablemente al reinstaurarse el tratamiento. Para el tratamiento de la EICH crónica y moderada se usarán dosis más bajas.

Enfermedades autoinmunes. Uveítis endógena: para inducir la remisión, inicialmente se recomienda administrar una dosis oral de 5 mg/kg/día repartida en dos dosis, hasta conseguir la remisión de la inflamación uveal activa y la mejoría de la agudeza visual.

La dosis podrá aumentarse hasta 7 mg/kg/ día en casos refractarios durante un período de tiempo limitado.

En aquellos casos en los que la administración de Ciclosporina Depronal en monoterapia, a las dosis recomendadas resultase insuficiente, podrá añadirse un tratamiento sistémico con corticoides a dosis de 0,2-0,6 mg/kg/día de prednisona o equivalente para alcanzar la remisión inicial o impedir los ataques oculares inflamatorios.

En la terapia de mantenimiento, debe reducirse lentamente la dosis a la mínima eficaz, la cual durante las fases de remisión, no debería exceder de 5 mg/kg/día.

Psoriasis: debido a la variabilidad del proceso, el tratamiento debe ser individualizado.

Para inducir la remisión, la dosis inicial recomendada es de 2,5 mg/kg/día, administrada en dos dosis repartidas. Si pasado un mes no se observa mejoría, la dosis puede aumentarse gradualmente, pero sin exceder los 5 mg/kg/día. En los pacientes que no pueda lograrse una respuesta suficiente de las lesiones psoriásicas durante 6 semanas con 5 mg/kg/día, o en quienes la dosis efectiva no sea compatible con las normas de seguridad (ver Advertencias y precauciones especiales de empleo en el apartado de Psoriasis), deberá suspenderse el tratamiento.

Dosis iniciales de 5 mg/kg/día están justificadas sólo en aquellos pacientes en los que se precise una rápida mejoría.

El tratamiento con Ciclosporina Depronal podrá ser interrumpido cuando se obtenga una respuesta satisfactoria, debiéndose reiniciar el mismo en la posterior recidiva, a la dosis previa eficaz. En algunos pacientes puede ser necesaria una terapia de mantenimiento.

En la terapia de mantenimiento, la dosis ha de ajustarse individualmente al nivel mínimo efectivo, y no debe sobrepasar los 5 mg/kg/día.

Síndrome nefrótico: para inducir la remisión, la dosis diaria recomendada administrada en dos tomas, es de 5 mg/kg/día en adultos y de 6 mg/kg/día en niños si la función renal es normal. En pacientes con alteración de la función renal, la dosis inicial no debe sobrepasar los 2,5 mg/kg/día.

Si no se observa eficacia pasados 3 meses de tratamiento, debe interrumpirse la terapia con Ciclosporina Depronal.

La dosis debe ajustarse individualmente según la eficacia (proteinuria) y seguridad (fundamentalmente creatinina plasmática), pero no debe sobrepasar los 5 mg/kg/día en adultos y los 6 mg/kg/día en niños.

Si el efecto de Ciclosporina Depronal en monoterapia no es satisfactorio, se recomienda la combinación de Ciclosporina Depronal con dosis bajas de corticoides orales, especialmente en pacientes resistentes a los esteroides.

En la terapia de mantenimiento, la dosis debe reducirse lentamente al nivel mínimo efectivo.

No se conocen datos acerca de la seguridad y eficacia a partir de los 2 años de tratamiento con Ciclosporina Depronal.

Artritis reumatoide: durante las 6 primeras semanas de tratamiento, la dosis recomendada es de 3 mg/kg/día, administrada por vía oral y repartida en dos dosis. Si el efecto no es suficiente, puede aumentarse gradualmente la dosis diaria hasta que la tolerancia lo permita (ver Advertencias y precauciones especiales de empleo), pero no deben sobrepasarse los 5 mg/kg/día. Para lograr eficacia pueden necesitarse hasta 12 semanas de tratamiento con Ciclosporina Depronal. En cualquier caso, si a los 6 meses no se ha observado eficacia, se suspenderá el tratamiento con Ciclosporina Depronal.

En la terapia de mantenimiento la dosis debe ajustarse de forma individual según la tolerancia de cada paciente. No se conocen datos acerca de la seguridad y eficacia a partir de los 12 meses de tratamiento con Ciclosporina Depronal.

Ciclosporina Depronal puede administrarse en combinación con dosis bajas de corticoides y/o fármacos antiinflamatorios no esteroideos. Ciclosporina Depronal también puede combinarse semanalmente con dosis bajas de metotrexato en pacientes que responden insuficientemente a metotrexato solo, utilizando inicialmente 2,5 mg/kg/día de Ciclosporina Depronal, repartidos en dos dosis, con la opción de incrementar la dosis hasta que la tolerancia lo permita.

No se conocen datos acerca de la seguridad y eficacia del tratamiento conjunto de Ciclosporina Depronal con metotrexato durante un período superior a 6 meses.

Dermatitis atópica: debido a la variabilidad del proceso, el tratamiento debe ser individualizado.

La dosis diaria recomendada oscila entre 2,5 y 5 mg/kg repartida en dos dosis orales. Si con una dosis inicial de 2,5 mg/kg no se alcanza una respuesta satisfactoria en dos semanas de tratamiento, la dosis diaria puede incrementarse hasta un máximo de 5 mg/kg. En casos muy severos es más probable que se produzca un control rápido y adecuado de la enfermedad usando desde el principio 5 mg/kg/día.

Si después de un tratamiento de aproximadamente un mes a la dosis máxima no se observa una respuesta, se debería retirar el tratamiento.

En cuanto se obtenga una respuesta satisfactoria, se podrá reducir gradualmente la dosis y, siempre que sea posible, interrumpir el tratamiento con Ciclosporina Depronal.

Si bien 8 semanas de terapia pueden ser suficientes para conseguir un alivio, el tratamiento de hasta 1 año de duración ha mostrado ser eficaz y tolerado, siempre que se sigan las instrucciones de monitorización.

Forma de administración.

La dosis diaria de Ciclosporina Depronal deberá ser administrada siempre repartida en dos dosis.

Las cápsulas deberán tragarse enteras.

La solución debe diluirse preferentemente con zumo de naranja o de manzana; no obstante, pueden usarse otras bebidas tipo agua mineral, batido de chocolate, tónica, limonada, bebidas de cola, según el gusto individual de cada paciente. Inmediatamente antes de ingerir la solución, deberá agitarse bien. El zumo de pomelo no deberá utilizarse para la dilución, por su posible interferencia con el sistema enzimático P450 dependiente. La jeringa no deberá entrar en contacto con el diluyente. No enjuagar la jeringa, limpiar el exterior con un pañuelo de papel seco (ver Instrucciones de uso y manipulación).

4.3. Contraindicaciones Hipersensibilidad conocida a la ciclosporina.

4.4. Advertencias y precauciones especiales de empleo Ciclosporina Depronal debe ser usado sólo por médicos con experiencia en terapia inmunosupresora y que puedan realizar un seguimiento adecuado y regular, que incluya examen físico completo, monitorización de la presión arterial y control de los parámetros de seguridad de laboratorio.

Trasplantes. Los pacientes trasplantados tratados con Ciclosporina Depronal serán controlados en centros asistenciales, debidamente equipados para ello, y que cuenten con personal sanitario experimentado. El médico responsable del tratamiento de mantenimiento recibirá la información completa y necesaria para el seguimiento del paciente.

En principio Ciclosporina Depronal no debe administrarse asociado a otros inmunosupresores, a excepción de los corticoides. No obstante, algunos centros utilizan la ciclosporina junto con azatioprina y corticoides u otros inmunosupresores (todos a dosis bajas), con el fin de reducir el riesgo de una posible disfunción renal o cambios de estructura renal (ver siguiente párrafo) inducidos por Ciclosporina Depronal.

Cuando Ciclosporina Depronal se utiliza con otros inmunosupresores, existe un riesgo de inmunosupresión excesiva lo que puede incrementar la susceptibilidad a infecciones y el posible desarrollo de linfomas.

La complicación más frecuente y potencialmente la más grave que puede aparecer durante las primeras semanas de tratamiento con Ciclosporina Depronal es un aumento de la creatinina y urea séricas. Estos cambios funcionales son dosis-dependientes y reversibles, y responden generalmente a una reducción de la dosis. Durante el tratamiento a largo plazo, algunos pacientes pueden desarrollar cambios estructurales en el riñón (por ejemplo, fibrosis intersticial), los cuales en pacientes trasplantados deben diferenciarse de los cambios debidos a un rechazo crónico. Ciclosporina Depronal puede, asimismo, provocar aumentos reversibles, dosis-dependientes de la bilirrubina sérica y, ocasionalmente, de los enzimas hepáticos. Será necesaria una estrecha monitorización de los parámetros que sea adecuada para controlar la función renal y hepática. Los valores anormales pueden precisar una reducción de la dosis. Es preferible realizar la monitorización en sangre total mediante el uso de anticuerpos monoclonales específicos (determinación del principio activo inalterado), aunque se puede usar el método HPLC que también lo mide.

Si la determinación se realiza en plasma o suero, deberá seguirse un protocolo de separación estándar (tiempo y temperatura). Para la monitorización inicial de los pacientes con trasplante de hígado se usarán los anticuerpos monoclonales específicos o se realizarán mediciones paralelas mediante anticuerpos monoclonales específicos y no específicos para asegurar una inmunosupresión adecuada.

Debe tenerse en cuenta que la concentración de ciclosporina en sangre, plasma o suero es sólo uno de los factores que contribuyen a la valoración del estado clínico del paciente. Los resultados, pues, deberán servir sólo como una guía de tratamiento en el contexto de otros parámetros clínicos y de laboratorio.

Es necesario realizar una monitorización regular de la presión sanguínea durante el tratamiento con Ciclosporina Depronal; si se desarrolla hipertensión, debe instaurarse tratamiento antihipertensivo adecuado.

Debido a que en raras ocasiones se ha descrito que Ciclosporina Depronal induce a un aumento ligero y reversible de los lípidos sanguíneos, se aconseja realizar determinaciones de lípidos antes del tratamiento y un mes después de iniciado el mismo. En caso de detectarse un aumento de los lípidos debe considerarse una restricción de las grasas en la dieta y, si es necesario, una reducción de la dosis.

Los pacientes tratados con Ciclosporina Depronal deberán evitar el consumir alimentos ricos en potasio y no se les administrará medicación a base de potasio o diuréticos ahorradores de potasio.

Debido a que Ciclosporina Depronal ocasionalmente produce hipokaliemia o puede agravar la hiperkaliemia previamente existente, se recomienda la monitorización del potasio plasmático, especialmente en pacientes con marcada disfunción renal.

Es necesario prestar atención en pacientes con hiperuricemia.

Durante el tratamiento con Ciclosporina Depronal, el efecto de la vacunación se ve reducido y se deberá evitar el uso de vacunas vivas atenuadas.

Enfermedades autoinmunes. Uveítis endógena: debido a que Ciclosporina Depronal puede ocasionar deterioro de la función renal, sólo se tratarán aquellos pacientes con función renal normal. Es preciso controlar frecuentemente la función renal y reducir la dosis en un 25-50% cuando la creatinina sérica permanezca incrementada por encima del 30% de los niveles de creatinina registrados antes de iniciar la terapia con Ciclosporina Depronal en más de una determinación. Estas recomendaciones son válidas, incluso si los valores del paciente todavía se encuentran dentro del intervalo normal.

Psoriasis: los pacientes con función renal anormal, hipertensión no controlada, insuficiencia hepática, infecciones no controladas, cualquier tipo de tumor diferente al de la piel (ver más abajo), o que reciben tratamiento con fármacos nefrotóxicos, no deben ser tratados con Ciclosporina Depronal.

Debido a que Ciclosporina Depronal puede alterar la función renal, debe establecerse un nivel de referencia fiable de creatinina plasmática mediante dos determinaciones previas al tratamiento, y ésta debe monitorizarse a intervalos quincenales durante los 3 primeros meses de terapia. A continuación, si la creatinina permanece estable, las determinaciones deben realizarse a intervalos mensuales. La dosis debe reducirse en un 25-50% cuando la creatinina sérica permanezca incrementada por encima del 30% de los niveles de creatinina basales en más de una determinación. Si al mes no se produce mejoría de la función renal, deberá interrumpirse la medicación con Ciclosporina Depronal. Estas recomendaciones son válidas, incluso si los valores del paciente todavía se encuentran dentro del intervalo normal.

Asimismo, se reducirá la dosis en 50 mg cuando se produzca una elevación persistente de transaminasas o bilirrubina superior al doble del límite considerado como normal.

La persistencia de anomalías en la función hepática durante 4 semanas después del ajuste de la dosis, requerirá la interrupción del tratamiento con Ciclosporina Depronal.

También se recomienda la interrupción del tratamiento si la hipertensión aparecida durante la terapia con Ciclosporina Depronal no puede controlarse con un tratamiento adecuado.

Los pacientes de edad avanzada deberían ser tratados únicamente en presencia de psoriasis incapacitante, debiéndose prestar especial atención a la monitorización de la función renal.

Se ha informado del desarrollo de tumores (en particular de la piel) en pacientes psoriásicos recibiendo ciclosporina así como en pacientes que recibieron una terapia convencional inmunosupresora. Después de un año de tratamiento con ciclosporina, 1 paciente entre un total de 361 (riesgo relativo del 0,25%), desarrolló un tumor de piel. Antes de iniciar el tratamiento con Ciclosporina Depronal debe realizarse una biopsia de las lesiones cutáneas atípicas de la psoriasis en las que se sospeche malignidad o premalignidad. Los pacientes con alteraciones de la piel malignas o premalignas sólo deben ser tratados con Ciclosporina Depronal después de recibir tratamiento adecuado de tales lesiones, y siempre que no exista otra opción terapéutica.

De 1.447 pacientes con psoriasis tratados con ciclosporina durante un año, un paciente (riesgo relativo del 0,04%) desarrolló un proceso linfoproliferativo.

En vistas del riesgo potencial de procesos malignos de la piel, los pacientes tratados con Ciclosporina Depronal deben evitar el exceso de exposición solar sin protección y no deben recibir concomitantemente irradiación ultravioleta B o fotoquimioterapia PUVA (ver también Reacciones adversas).

Síndrome nefrótico: los pacientes que estén en tratamiento con fármacos nefrotóxicos o que presenten hipertensión arterial no controlada, insuficiencia hepática, aclaramiento de creatinina <60 mL/min., infección no controlada o cualquier tipo de tumor no deben ser tratados con Ciclosporina Depronal.

Debido a que Ciclosporina Depronal puede ocasionar deterioro de la función renal, es necesario monitorizar frecuentemente la función renal y reducir la dosis en un 25-50% cuando la creatinina sérica permanezca incrementada por encima del 30% de los niveles de creatinina registrados antes de iniciar la terapia con Ciclosporina Depronal, en más de una determinación. Los pacientes con la función renal anormal en el valor de referencia deben tratarse inicialmente con 2,5 mg/kg/día, y deben ser controlados cuidadosamente.

En algunos pacientes puede resultar difícil detectar una disfunción renal inducida por Ciclosporina Depronal debido a cambios de la función renal relacionados con el propio síndrome nefrótico. Esto explica que en raras ocasiones las alteraciones renales estructurales asociadas con Ciclosporina Depronal hayan sido observadas sin incrementos de la creatinina sérica. Debe considerarse la biopsia renal en pacientes con nefropatía de cambios mínimos dependiente de los esteroides, cuya terapia con Ciclosporina Depronal se ha mantenido durante más de un año.

En pacientes con síndrome nefrótico tratados con inmunosupresores (incluido Ciclosporina Depronal) se ha informado ocasionalmente de la aparición de tumores. De 685 pacientes tratados con ciclosporina, se informaron 5 casos de tumores (2 linfomas de Hodgkin, 1 carcinoma bronquial y 2 adenocarcinomas, siendo uno de ellos de origen renal). El riesgo relativo puede establecerse en el 0,73%.

Artritis reumatoide: los pacientes que reciban tratamiento con fármacos nefrotóxicos o que presenten función renal anormal, hipertensión no controlada, insuficiencia hepática, infecciones no controladas, o cualquier tipo de tumor, no deben ser tratados con Ciclosporina Depronal.

Debido a que Ciclosporina Depronal puede alterar la función renal, debe establecerse un nivel de referencia fiable de creatinina plasmática mediante dos determinaciones previas al tratamiento, y debe monitorizarse a intervalos quincenales durante los 3 primeros meses de tratamiento y posteriormente una vez al mes. Después de 6 meses de tratamiento, es necesario determinar la creatinina plasmática cada 4 a 8 semanas dependiendo de la estabilidad de la enfermedad y de las comedicaciones y enfermedades concomitantes. Son necesarios controles más frecuentes cuando se incrementa la dosis de Ciclosporina Depronal o cuando se inicia un tratamiento concomitante con fármacos antiinflamatorios no esteroideos o se incrementan sus dosis.

Si la creatinina plasmática permanece incrementada por encima del 30% de los niveles de creatinina registrados antes de iniciar la terapia con Ciclosporina Depronal, en más de una determinación, debe reducirse la dosis de Ciclosporina Depronal. Si la creatinina plasmática aumenta en más del 50%, es imprescindible una reducción de la dosis del 50%. Estas recomendaciones son válidas incluso si los valores de los pacientes todavía se encuentran dentro del intervalo normal del laboratorio. Si la reducción de dosis no consigue reducir los niveles en un mes, debe interrumpirse el tratamiento con Ciclosporina Depronal.

La interrupción del tratamiento con Ciclosporina Depronal puede ser necesaria si se desarrolla hipertensión que no pueda controlarse mediante tratamiento antihipertensivo adecuado.

Al igual que con otros tratamientos inmunosupresores utilizados a largo plazo, debe tenerse en cuenta un mayor riesgo de alteraciones linfoproliferativas. Deberá observarse una especial precaución si Ciclosporina Depronal se utiliza en combinación con metotrexato.

Dermatitis atópica: los pacientes con función renal anormal, hipertensión no controlada, infecciones no controladas o cualquier tipo de proceso maligno, no deben ser tratados con Ciclosporina Depronal.

Debido a que Ciclosporina Depronal puede alterar la función renal, debe establecerse un nivel de referencia fiable de creatinina sérica mediante al menos dos determinaciones previas al tratamiento y debe monitorizarse a intervalos quincenales durante los tres primeros meses de terapia. Posteriormente, si la creatinina permanece estable, las determinaciones deberán efectuarse a intervalos mensuales. Si la creatinina sérica aumenta y permanece incrementada por encima del 30% del valor de referencia en más de una determinación, la dosis de Ciclosporina Depronal debe reducirse en un 25-50%. Estas recomendaciones se aplican incluso si los valores de los pacientes permanecen entre el intervalo normal del laboratorio.

Si en un mes de tratamiento no se logran reducir los niveles, se deberá interrumpir el tratamiento con Ciclosporina Depronal.

Se recomienda asimismo interrumpir el tratamiento si la hipertensión desarrollada durante la terapia con Ciclosporina Depronal no puede controlarse con un tratamiento adecuado.

Como la experiencia con Ciclosporina Depronal en niños con dermatitis atópica es hasta la fecha aún limitada, no se recomienda su uso en este tipo de pacientes.

Los pacientes de edad avanzada deberían ser tratados únicamente en presencia de dermatitis atópica incapacitante, debiéndose prestar especial atención a la monitorización de la función renal.

La linfadenopatía benigna está generalmente asociada a las erupciones en la dermatitis atópica, y desaparece invariablemente de forma espontánea o con la mejora general de la enfermedad.

La linfadenopatía observada en el tratamiento con ciclosporina deberá ser monitorizada regularmente. Si ésta persiste a pesar de la mejora en la enfermedad, debería evaluarse una biopsia como medida preventiva, con la finalidad de garantizar la ausencia de linfoma. Las infecciones activas por herpes simple deben estar curadas antes de iniciar el tratamiento con Ciclosporina Depronal, pero no es necesariamente una razón para interrumpir el tratamiento en caso de que aparezca durante el mismo, excepto si se trata de una infección severa.

Las infecciones de la piel por Staphylococcus aureus no son una contraindicación absoluta para el tratamiento con Ciclosporina Depronal, pero deben ser controladas con agentes antibacterianos apropiados. Se conoce que la eritromicina oral posee potencial para incrementar la concentración de ciclosporina en sangre (ver Interacción con con otros medicamentos y otras formas de interacción) por lo que debe evitarse el tratamiento concomitante o si no hay alternativa se recomienda una monitorización estrecha de los niveles de ciclosporina en sangre, de la función renal y de los efectos secundarios de ciclosporina.

En vistas del riesgo potencial de procesos malignos de la piel, los pacientes tratados con Ciclosporina Depronal deben evitar el exceso de exposición solar sin protección y no deben recibir concomitantemente irradiación ultravioleta B o fotoquimioterapia PUVA.

Estas especialidades, por contener etanol como excipiente, pueden ser causa de riesgo en pacientes con enfermedad hepática, alcoholismo, epilepsia y en mujeres embarazadas y niños.

4.5. Interacción con con otros medicamentos y otras formas de interacción

Se recomienda prudencia al administrar Ciclosporina Depronal junto con aquellos fármacos que tengan efectos nefrotóxicos, por ejemplo, aminoglucósidos, anfotericina B, ciprofloxacino, melfalán y trimetoprima.

Debido a que los fármacos antiinflamatorios no esteroideos pueden ejercer un efecto adverso sobre la función renal, la adición de estos fármacos a la terapia con Ciclosporina Depronal, o un aumento en sus dosis, debe acompañarse inicialmente con una estrecha monitorización de la función renal. Si se inicia un tratamiento con diclofenaco durante la terapia con Ciclosporina Depronal, deberá utilizarse inicialmente una dosis de diclofenaco cercana al límite inferior del intervalo terapéutico.

Ciclosporina Depronal puede potenciar el efecto de lovastatina y colchicina en inducir toxicidad muscular, incluyendo dolor y debilidad muscular. El uso concomitante de estos fármacos con Ciclosporina Depronal debe ser considerado con precaución.

Se conoce la existencia de varios agentes que aumentan o disminuyen las concentraciones séricas o en sangre total de ciclosporina, mediante inhibición competitiva o inducción de enzimas hepáticos que intervienen en el metabolismo y excreción de ciclosporina, en particular los relacionados con el citocromo P450.

Dentro de los agentes que pueden aumentar los niveles plasmáticos o en sangre total de ciclosporina se incluyen el ketoconazol, algunos antibióticos macrólidos como la eritromicina y la josamicina, la doxiciclina, los contraceptivos orales, la propafenona y algunos bloqueantes de los canales del calcio, como diltiazem, nicardipino y verapamilo. Como el nifedipino puede ocasionar hiperplasia gingival, se aconseja evitar este fármaco en pacientes que desarrollen hipertrofia gingival con Ciclosporina Depronal. Dentro de los agentes que pueden disminuir los niveles de ciclosporina en suero o sangre total se encuentran los barbitúricos, la carbamazepina, la fenitoína, el metamizol, la rifampicina, la nafcilina, y la administración intravenosa (pero no la oral) de sulfadimidina y de trimetoprima.

Si la administración conjunta de estos fármacos con Ciclosporina Depronal es inevitable, será necesaria la monitorización cuidadosa de los niveles de ciclosporina en sangre y la modificación adecuada de la dosis de Ciclosporina Depronal.

Se ha demostrado que Ciclosporina Depronal reduce el aclaramiento de la prednisolona y que los niveles sanguíneos de ciclosporina pueden aumentar después de la administración de una dosis alta de metilprednisolona.

4.6. Embarazo y lactancia La ciclosporina no es teratógena en animales. La experiencia con la ciclosporina en mujeres embarazadas es todavía limitada. Los datos disponibles de mujeres a las que se les ha trasplantado un órgano indican que el tratamiento con Ciclosporina Depronal no supone un riesgo superior en relación a la terapia convencional, de afectar negativamente el curso y resultado del embarazo.

La ciclosporina pasa a la leche materna, por lo que las madres sometidas a este tratamiento suspenderán la lactancia. El médico deberá evaluar el beneficio/riesgo a la hora de instaurar el tratamiento con Ciclosporina Depronal en pacientes con psoriasis, síndrome nefrótico y artritis reumatoide.

4.7. Efectos sobre la capacidad para conducir vehículos y utilizar maquinaria Ninguno.

4.8. Reacciones adversas Son en general dosis-dependientes y responden a una reducción de la dosis. Las reacciones observadas con mayor frecuencia son: hipertricosis, temblor, deterioro de la función renal (ver Advertencias y precauciones especiales de empleo), hipertensión, disfunción hepática, fatiga, hipertrofia gingival, trastornos gastrointestinales (anorexia, náuseas, vómitos, diarrea) y sensación de quemazón en las manos y los pies (generalmente durante la primera semana de tratamiento).

Ocasionalmente pueden presentarse cefaleas, erupciones de posible origen alérgico, anemia moderada, hiperkaliemia, hiperuricemia, hipomagnesemia, aumento de peso, edema, pancreatitis, hipercolesterolemia, parestesia, convulsiones y dismenorrea o amenorrea reversible.

Rara vez se han observado calambres musculares, debilidad muscular y miopatía.

Especialmente, en pacientes con trasplante hepático, se han descrito signos de encefalopatía, alteraciones de la visión y del movimiento y trastornos de la conciencia. Continúa sin aclararse si estas alteraciones están originadas por Ciclosporina Depronal, por la propia enfermedad o por otras afecciones.

De forma excepcional se ha observado trombocitopenia que se ha asociado en algunos pacientes con anemia hemolítica microangiopática y alteración renal (síndrome urémico hemolítico).

Se han desarrollado tumores y alteraciones linfoproliferativas. De 4.040 pacientes tratados, 63 (1,5%) presentaron algún tipo de malignización. Las más frecuentes fueron las cutáneas (21 pacientes: 14% con sarcoma de Kaposi y 48% con carcinoma basal).

La incidencia de linfomas fue de 11 (0,3%).

4.9. Sobredosificación La experiencia en sobredosificación con la ciclosporina es escasa. Puede presentarse disfunción renal que suele desaparecer al interrumpir la medicación. Si se cree necesario, se instaurarán medidas generales de sostén. La eliminación sólo puede conseguirse mediante medidas no específicas, incluido lavado gástrico, ya que la ciclosporina no se elimina totalmente por diálisis ni tampoco por hemoperfusión con carbón.

5. PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS DE ESTE MEDICAMENTO

5.1. Propiedades farmacodinámicas La ciclosporina (también conocida como ciclosporina A) es un polipéptido cíclico formado por 11 aminoácidos. Es un potente inmunosupresor que en los animales prolongala supervivencia de los alotrasplantes de piel, corazón, riñón, páncreas, médula ósea, intestino delgado y pulmón. Los estudios realizados indican que la ciclosporina inhibe el desarrollo de las reacciones mediadas por células tales como la inmunidad frente al aloinjerto, la hipersensibilidad cutánea retardada, la encefalomielitis alérgica experimental, la artritis provocada por el adyuvante de Freund, la enfermedad del injerto contra el huésped y también la producción de anticuerpos T-dependientes. Inhibe asimismo, a nivel celular, la producción y liberación de linfocinas, incluyendo la interleucina-2 (factor de crecimiento de las células T, TCCF). Parece que la ciclosporina bloquea los linfocitos en reposo en las fases G0 ó C1 del ciclo celular e inhibe la liberación de linfocinas por células T activadas, desencadenada por antígenos. Todo parece indicar que la ciclosporina actúa sobre los linfocitos de modo específico y reversible. Al contrario de los agentes citostáticos no deprime la hematopoyesis y no ejerce efecto alguno sobre la función de los fagocitos. Los pacientes tratados con Ciclosporina están menos expuestos a las infecciones que los que reciben otro tratamiento inmunosupresor. Se han realizado trasplantes de órganos y médula ósea en el hombre con éxito, utilizando Ciclosporina para prevenir y tratar el rechazo y la enfermedad del injerto contra el huésped. También se han demostrado los efectos beneficiosos de Ciclosporina en una variedad de enfermedades que son o pueden considerarse de origen autoinmune.

En los pacientes que presentan psoriasis o dermatitis atópica, la ciclosporina, según la experiencia clínica, consigue una respuesta en más del 80% de los pacientes, lográndose una remisión de la enfermedad en unas dos semanas para la dermatitis atópica con Ciclosporina Depronal 5 mg/kg/día, y en unas cuatro semanas para la psoriasis a la misma dosis.

5.2. Propiedades farmacocinéticas

La administración de ciclosporina para microemulsión, en comparación con ciclosporina en las formulaciones convencionales, proporciona una mayor relación lineal entre la permanencia de la ciclosporina en sangre (determinada en términos de AUC en sangre total) y la dosis administrada, un perfil de absorción más uniforme y una menor influencia de la ingesta concomitante de alimentos, así como del ritmo diurno. La combinación de estas propiedades conduce a una menor variabilidad intraindividual de los parámetros farmacocinéticos de la ciclosporina y a una correlación más estrecha entre las concentraciones mínimas en sangre y el tiempo de permanencia total de la ciclosporina (determinado en términos de AUC). Como consecuencia de estas ventajas adicionales, ya no debe tenerse en cuenta el horario de las comidas para establecer la pauta de administración de Ciclosporina Depronal. Además, con Ciclosporina Depronal se consigue una mayor uniformidad de los niveles de ciclosporina alcanzados durante la terapia de mantenimiento.

Comparado con la ciclosporina en las formulaciones convencionales (con las que se alcanzan las concentraciones sanguíneas máximas al cabo de 1 ó 6 horas), Ciclosporina Depronal se absorbe rápidamente (dando como resultado la reducción de 1 hora del tmax y un aumento de la Cmax en un 59%) y alcanza un AUC superior en un 29%.

La ciclosporina se distribuye en gran proporción fuera del compartimento sanguíneo. En la sangre se detecta el 33-47% en el plasma, 4-9% en los linfocitos, 5-12% en los granulocitos y 41-58% en los eritrocitos. En el plasma, aproximadamente el 90% se encuentra unido a proteínas, principalmente lipoproteínas.

La biotransformación de la ciclosporina es amplia y da lugar a la formación de unos 15 metabolitos. No existe una vía metabólica única principal.

La eliminación se realiza principalmente por vía renal, siendo excretada en la orina, aproximadamente, el 6% de la dosis oral; sólo el 0,1% son excretados de forma inalterada en la orina.

Existe una gran variabilidad en los datos descritos para la semivida terminal de la ciclosporina, dependiendo de la vía de administración utilizada y de la población a estudio. La semivida terminal varía de 6,3 horas en voluntarios sanos a 20,4 horas en pacientes con enfermedad hepática grave.

6. DATOS FARMACÉUTICOS

6.1. Lista de excipientes

- Ciclosporina Depronal 25 mg cápsulas blandas EFG: Etanol anhidro (25 mg), Tocoferol acetato, Dietilenglicol monoetil éter, Macrogolglicéridos de oleoilo, Hidroxiestearato de macrogolglicerol - Ciclosporina Depronal 50 mg cápsulas blandas EFG: Etanol anhidro (50 mg), Tocoferol acetato, Dietilenglicol monoetil éter, Macrogolglicéridos de oleoilo, Hidroxiestearato de macrogolglicerol. - Ciclosporina Depronal 100 mg cápsulas blandas EFG: Etanol anhidro (100 mg), Tocoferol acetato, Dietilenglicol monoetil éter, Macrogolglicéridos de oleoilo, Hidroxiestearato de macrogolglicerol.

Cubierta de gelatina blanda (cápsulas 25, 50, 100 mg): Óxido de hierro negro (cápsulas 25 y 100 mg), Dióxido de titanio, Glicerol, Propilenglicol, Gelatina.

- Ciclosporina Depronal 100 mg/mL solución oral EFG: Etanol anhidro (100 mg), Tocoferol acetato, Dietilenglicol monoetil éter, Macrogolglicéridos de oleoilo, Hidroxiestearato de macrogolglicerol.

6.2. Incompatibilidades

Ninguna.

6.3. Periodo de validez.

El periodo de caducidad propuesto es de 36 meses.

6.4. Precauciones especiales de conservación

No se requieren condiciones especiales de conservación.

6.5. Naturaleza y contenido del recipiente - Ciclosporina Depronal 25, 50, 100 mg/mL cápsulas blandas EFG: Las cápsulas blandas se presentan en blisters aluminio/aluminio de: 25 mg: 30 cápsulas 50 mg: 30 cápsulas 100 mg: 30 cápsulas - Ciclosporina Depronal 100 mg/mL solución oral EFG: La solución oral se presenta en frascos de vidrio color topacio de 50 mL de capacidad con tapón plástico y cápsula de aluminio. También se proporciona un dosificador.

6.6. Instrucciones de uso / manipulación - Ciclosporina Depronal 25, 50, 100 mg cápsulas blandas EFG: Las cápsulas deben tragarse enteras. Asimismo, deben conservarse en su envase blister hasta que se vayan a utilizar. Cuando se abre el blister, se percibe un olor característico, que es totalmente normal y no quiere decir que la cápsula esté en mal estado.

- Ciclosporina Depronal 100 mg/mL solución oral EFG: Uso inicial: 1. Levantar la tapa de plástico. 2. Arrancar por completo el anillo de cierre. 3. Retirar el tapón negro de goma del frasco y desechar. 4. Tomar el tubo con tapón blanco del estuche e introducirlo en el frasco apretando el tapón con fuerza. 5. Introducir la cánula de la jeringa en el tapón y extraer el volumen prescrito de solución. Eliminar las burbujas de gran tamaño, mediante unos cuantos movimientos alternativos del émbolo antes de retirar la jeringa del frasco. Asegurarse de que la dosis prescrita está contenida en la jeringa antes de proceder a su retirada del frasco. La presencia de algunas pequeñas burbujas carece de importancia y no afecta en modo alguno a la dosis. 6. Después de su uso, limpiar sólo el exterior de la jeringa con un paño seco y volver a colocarla en el estuche cerrando luego el frasco con el capuchón (el tapón y el tubo deben permanecer en el frasco).

Utilización posterior: A partir del punto 5.

6.7. Nombre o razón social y domicilio permanente o sede social del titular de la autorización de comercialización

Vegal Farmacéutica, S.L. C/ Tramontana, 44; 3ºB. 28223 Pozuelo de Alarcón, Madrid.




Prospectos de medicamentos.